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Los KPI en logística: el GPS de los resultados

Foto de un almacén con un trabajador y una tableta en la que se muestran indicadores clave de rendimiento (KPI) en logística, gráficos digitales de rendimiento, inventario, métricas visuales y tecnología avanzada en gestión operativa.

Los KPI en logística son la respuesta a esa incómoda sensación de que tu negocio podría ser más rentable, pero no sabes exactamente dónde estás fallando. 

Quizás los plazos de entrega varíen sin motivo aparente, o quizá los costes simplemente se salgan de control cada mes. 

Sin indicadores fiables, te ves atrapado en estos problemas y te pasas el día apagando incendios en lugar de prevenirlos. 

Una encuesta reciente ha revelado que el 86 % de las empresas consultan sus KPI al menos una vez a la semana. 

En otras palabras, el mercado ya se ha dado cuenta de que quien no mide, no gestiona de verdad.

¿Qué son los KPI en logística y cuál es su importancia?

Los KPI en logística son indicadores que traducen el rendimiento de la operación en cifras claras, conectando así las actividades cotidianas con los objetivos estratégicos.

Mientras que una métrica operativa te indica cuántos pedidos se han procesado hoy, un indicador estratégico (un verdadero KPI) te muestra si la forma en que se han procesado esos pedidos ha generado beneficios o pérdidas.

Es fundamental comprender esta diferencia. Al fin y al cabo, ¿cómo vas a mejorar algo que no puedes medir con precisión? 

Por ejemplo, si tu tasa de entregas puntuales ha bajado, el KPI señala el problema, pero la métrica operativa (como el tiempo de carga) ayuda a identificar la causa raíz.

La importancia de los KPI en la logística es tal que las cifras hablan por sí solas: el 89 % de los profesionales coinciden en que son esenciales para la gestión de la cadena de suministro, según el informe «The Logistics Professional’s Guide to KPIs».

Es más, el 95 % afirma que las prácticas ineficientes, que se reflejan en unos indicadores bajos, influyen directamente en las tarifas y en la capacidad de transporte contratada.

¿Por qué medir el rendimiento logístico?

Medir el rendimiento va mucho más allá de «rendir cuentas». Se trata de detectar las oportunidades que se esconden en el día a día. A continuación, detallaremos las principales ventajas de realizar un seguimiento exhaustivo de los KPI en logística:

  • visibilidad total de la operación: permite detectar cuellos de botella casi en tiempo real, desde la recepción hasta el envío, lo que reduce los puntos ciegos que provocan retrasos y trabajo repetido;
  • control de costes logísticos: muestra en qué se gasta el dinero, como en transporte, almacenamiento y pérdidas, lo que facilita la introducción de ajustes sin mermar la calidad;
  • toma de decisiones basada en datos: sustituye las conjeturas por pruebas, lo que ayuda a priorizar inversiones y correcciones en función del impacto real;
  • Impacto de los KPI en la experiencia del cliente: los indicadores de plazos y disponibilidad influyen directamente en la percepción del servicio y en la fidelización.

Indicadores clave de rendimiento (KPI) en logística: cuáles son los principales

El abanico de indicadores clave de rendimiento (KPI) en logística es muy amplio, y elegir los adecuados marca la diferencia. 

El Informe «The Logistics Professional’s Guide to KPIs» demostró lo mucho que el sector se toma esto en serio:

  • En 2025, el 86 % de las empresas de transporte de mercancías consultarán sus indicadores clave de rendimiento (KPI) al menos una vez a la semana;
  • El 45 % de ellas lo hace a diario. 

Esto demuestra que el uso habitual de indicadores ha dejado de ser algo distintivo y se ha convertido en la norma en el sector.

A continuación, enumeramos los principales indicadores clave de rendimiento (KPI) en logística que debes conocer para optimizar tu operación.

Infografía a todo color sobre los KPI en logística, en la que se destacan métricas esenciales como el OTIF, la rotación de existencias, los costes, las devoluciones y los tiempos de ciclo para la eficiencia operativa.

OTIF (A tiempo y completo)

El OTIF mide el porcentaje de pedidos que se han entregado a tiempo (On-Time) y con la cantidad y las especificaciones completas (In-Full). 

Es un KPI muy estricto, ya que solo tiene en cuenta los pedidos que son 100 % perfectos.

Por ejemplo, si una empresa de transporte ha entregado 90 de 100 pedidos a tiempo, pero de esos 90 solo 80 contenían la cantidad correcta de artículos, el OTIF será del 80 %.

Índice de cumplimiento de pedidos

Este KPI mide la capacidad de tu negocio para atender los pedidos de los clientes con el stock disponible en ese momento.

Se calcula dividiendo el número de pedidos completados por el número total de pedidos. 

Una tasa de cumplimiento baja indica problemas de existencias o de previsión de la demanda.

Porcentaje de devoluciones

El seguimiento de las devoluciones es fundamental para identificar problemas de calidad, daños durante el transporte o fallos en el proceso de clasificación. 

Una tasa elevada de devoluciones es motivo de alerta, ya que repercute directamente en los costes y en la satisfacción del cliente.

Precisión del inventario

Este indicador muestra si lo que figura en el sistema se corresponde, de hecho, con lo que hay físicamente en el almacén. 

En este caso, una baja precisión provoca errores en los envíos, retrasos y roturas de stock. 

Mantener este KPI cerca del 100 % es fundamental para la fiabilidad de toda la cadena.

Rotación de existencias

La rotación de existencias indica cuántas veces se ha renovado el stock en un periodo determinado. 

En otras palabras, ayuda a saber si los productos se están vendiendo al ritmo previsto.

Por ejemplo, si tenías un stock medio de 1 millón de reales y vendiste 6 millones de reales durante el año, tu rotación de stock fue de 6 veces. 

Una baja rotación de existencias implica productos acumulados y capital inmovilizado.

Coste de mantenimiento

Son los costes que supone mantener la mercancía almacenada: alquiler, seguros, impuestos, pérdidas y mano de obra. 

Hacer un seguimiento de este KPI ayuda a comprender el impacto real del stock en la tesorería de la empresa y a buscar un equilibrio entre la disponibilidad de los productos y la rentabilidad.

Agotamiento de existencias (stockout)

La ruptura se produce cuando un artículo que el cliente desea comprar no está disponible. 

Es uno de los peores indicadores, ya que supone una pérdida de ventas y la insatisfacción del cliente. 

Por lo tanto, medir la frecuencia y la duración de las interrupciones ayuda a ajustar las políticas de existencias de seguridad.

Tiempo de ciclo del pedido

Este KPI mide el tiempo total que transcurre desde el momento en que el cliente realiza el pedido hasta el momento en que se entrega. 

Es un reflejo directo de la eficiencia de todos los procesos logísticos, desde la preparación de pedidos hasta el transporte.

Tiempo desde la llegada al muelle hasta la entrada en stock

Se trata de un indicador más interno, que mide el tiempo que tarda un producto en descargarse en el muelle y estar disponible para la venta en el almacén. 

Un tiempo muy elevado indica ineficiencia en la recepción y la comprobación.

Precisión en la preparación de pedidos

Los errores en la preparación de los pedidos generan enormes costes en devoluciones, reenvíos e insatisfacción.

La precisión en la preparación de pedidos mide el porcentaje de artículos seleccionados correctamente a la primera. 

Entre los indicadores clave de rendimiento (KPI) de la logística, este es uno de los más básicos, pero dice mucho sobre la calidad de su proceso de almacenamiento.

Coste por pedido

Este KPI consolida todos los costes operativos (mano de obra, embalaje, transporte, etc.) y los divide entre el número de pedidos procesados.

Imagina que tu negocio ha gastado 100 000 reales este mes y ha tramitado 10 000 pedidos; tu coste por pedido es de 10 reales. 

Hacer un seguimiento de esto permite determinar si las mejoras en la eficiencia están reduciendo realmente el coste unitario.

Indicadores clave de rendimiento (KPI) en logística: ejemplos

Imaginemos una empresa de comercio electrónico que quiere calcular su tasa de devoluciones. 

En un mes, vendió 5.000 unidades de un determinado producto. Sin embargo, los clientes devolvieron 250 de esas unidades, 150 de ellas por daños sufridos durante el transporte y 100 por defectos de fabricación. 

La tasa de devolución se calcula dividiendo el total de unidades devueltas entre el total de unidades vendidas: 

(250 / 5 000) x 100 = 5 %

Esta cifra indica que el 5 % de la facturación bruta de ese producto se ha perdido o ha generado un coste adicional, por lo que es motivo para revisar el embalaje o el proveedor.

El papel de la tecnología en la gestión de los indicadores logísticos

¿De qué sirve definir los mejores KPI en logística si los datos que los alimentan son inconsistentes? 

La fiabilidad de un KPI depende al 100 % de la calidad de la fuente de datos.

Y aquí, las hojas de cálculo manuales y la información descentralizada son un caldo de cultivo para los errores y el trabajo repetido. 

Ahí es donde la tecnología entra en escena como una gran aliada. 

Los sistemas de gestión como WMS, ERP y TMS organizan y estructuran la información de las operaciones, pero cuando el centro de distribución cuenta con automatización intralogística, entra en escena un nivel aún más importante: el control de los equipos automatizados.

En este contexto, el WCS (Warehouse Control System) se encarga de la gestión y la coordinación de equipos como cintas transportadoras, clasificadores, transelevadores y otros sistemas automatizados.

De este modo, se garantiza que todos los movimientos dentro del centro de distribución se registren con precisión y en tiempo real.

Con este nivel de control y trazabilidad de la operación, los datos que alimentan los indicadores clave de rendimiento logísticos se vuelven mucho más fiables.

Además, la automatización intralogística reduce los fallos operativos, aumenta la previsibilidad de los procesos y permite realizar un seguimiento de indicadores como la productividad, la precisión y el tiempo de procesamiento con mucha mayor exactitud, lo que refleja fielmente la realidad de la operación.

Cómo Águia Sistemas ayudarte Águia Sistemas

Para que tus KPI logísticos sean imbatibles, la infraestructura física de la operación debe estar a la altura del nivel de gestión.

Con más de 50 años de experiencia, Águia Sistemas una empresa de referencia en soluciones de intralogística que potencian la eficiencia de su almacén. 

Ya se trate de proyectos de almacenamiento, manipulación o automatización, nuestras soluciones están diseñadas para que sus procesos sean más ágiles, escalables y preparados para el futuro, garantizando que sus indicadores se mantengan siempre en números positivos.

Convierta sus KPI en una ventaja competitiva ahora mismo. Póngase en contacto con Águia Sistemas descubra cómo optimizar su almacén con soluciones a medida.

Preguntas frecuentes sobre los KPI en logística

¿Cómo utilizar los KPI en logística?

Empieza por definir los objetivos estratégicos de tu empresa. A continuación, elige entre 5 y 8 indicadores que estén directamente relacionados con esos objetivos. Establece una frecuencia de medición (diaria, semanal) y, lo más importante: elabora un plan de acción para cuando los resultados se desvíen del objetivo.

¿Cuál es la diferencia entre un KPI y una métrica?

Toda métrica es un número, pero no toda métrica es un KPI. La métrica es un dato bruto (p. ej., 50 pedidos preparados). El KPI (indicador clave de rendimiento) es una métrica vinculada a un objetivo estratégico que te ayuda a tomar decisiones (p. ej., precisión en la preparación del 98 %).

¿Con qué frecuencia debo analizar los KPI?

Depende del indicador. Los KPI operativos, como la precisión en la preparación de pedidos, pueden y deben supervisarse a diario. En cambio, los indicadores más estratégicos, como la rotación de existencias o el coste de almacenamiento, pueden analizarse semanal o mensualmente para identificar tendencias.

¿Qué se considera un «buen» indicador clave de rendimiento (KPI) en logística?

No existe un valor universal, ya que varía en función del sector y del tipo de operación. Por ejemplo, el OTIF puede tener objetivos diferentes para una industria de alimentos perecederos y para una de recambios de automóvil. Lo importante es disponer de un historial en el que basar los objetivos.

¿Cómo reducir costes utilizando los KPI?

Utiliza indicadores clave de rendimiento (KPI) como «coste por pedido», «coste de carga» y «índice de ocupación del almacén». Al hacer un seguimiento de ellos, podrás identificar dónde se está desperdiciando dinero —ya sea en espacio sin utilizar, procesos ineficientes o transportes mal planificados— y tomar medidas para corregirlo.

¿Qué hacer cuando un KPI está por debajo del objetivo?

No te asustes. Un KPI por debajo del objetivo es una señal de alerta, no una sentencia de muerte. El primer paso es investigar la causa raíz del problema con el equipo implicado. A continuación, elabora un plan de acción con los responsables y los plazos, y supervisa de cerca si las medidas están surtiendo efecto en la corrección del indicador.